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Seguramente cuando piensas en el “verano” vengan a tu cabeza imágenes como la playa, los amigos, las fiestas, los chiringuitos… Pero el verano puede convertirse también, en una oportunidad excelente para realizar todo aquello que durante el año no has encontrado el momento para hacerlo. Y una de esas cosas, y que suele ser propósito anual de gran porcentaje de la población, es “ponerse las pilas” con un curso de idiomas y, especialmente, con el inglés.

Existen multitud de tipos de cursos de inglés: los que duran todo el año, es decir, continuos, los enfocados a una temática específica, por ejemplo, el inglés de negocios, o los dirigidos a un público concreto como, por ejemplo, niños/as o alumnos/as que preparan selectividad, entre otros muchos. Pero, sin duda, uno de los más demandados, como ya hemos adelantado, son los cursos intensivos. Es decir, cursos de corta duración, pero muy intensos, valga la redundancia, en los que el alumno/a profundiza en el conocimiento de la lengua, habitualmente, para poder presentarse a exámenes oficiales en el corto plazo.

Así, a través de cursos presenciales o clases en modalidad online en academias de idiomas como Beta, el alumno/a encontrará el lugar perfecto para conseguir su objetivo.

Otra opción muy interesante es la realización de cursos de idiomas en el extranjero. Esto puede convertirse en una gran aventura, aunque es cierto que no es una opción apta para todos los bolsillos… La opción de vivir la experiencia en una familia anfitriona del país de destino, puede suponer un pequeño ahorro. Con un curso de verano en el extranjero se consigue una perfecta inmersión en el lenguaje y cultura del país, pero no todas las personas disponemos del tiempo ni de los recursos necesarios para ello.

Sean como sean, los cursos intensivos de inglés en verano permiten obtener resultados en un periodo corto de tiempo. El aumento del número de horas de clase y la práctica diaria permiten sumergirse en el idioma de manera profunda, lo que nos ayudará a estar más cerca de nuestro objetivo si, por ejemplo, queremos obtener un título oficial. Eso sí exigen un mayor nivel de compromiso y dedicación por nuestra parte.

 En ocasiones parece que no estamos aprendiendo porque son muchos conocimientos en poco tiempo, pero en pocos días empezamos a asimilarlos y notamos una gran mejoría.

Pero para que el aprendizaje sea realmente provechoso, es necesario conocer el nivel de inglés del que partimos y, para ello es necesaria una prueba de nivel. Solo así podremos establecer un objetivo realista y, por tanto, no crearnos falsas expectativas. 

Hay que pensar en un curso intensivo como un refuerzo a una base previa que ya debemos tener. Es decir, si realizamos un curso intensivo de nivel B1, hay que verlo como un último entrenamiento intenso antes de la gran carrera final, los últimos días de ensayo antes del estreno de la gran obra. Y es que sin conocimientos previos no es posible alcanzar un objetivo tan ambicioso como es la obtención de un título oficial de inglés. 

Los cursos intensivos de inglés permiten acelerar el proceso de aprendizaje y ver resultados a corto plazo, pero no son milagrosos.
Respecto del docente, el hecho de que cuente con experiencia internacional y que haya vivido en el extranjero será tu mejor aliado en este tipo de cursos. 

Pero no solo esto, sino que al ser un curso de tan poca duración el docente se va a convertir en tu gran soporte, motivándote y ayudándote en tu día a día, tanto si optas por clases presenciales como a distancia.

Sin duda, el nivel más demandado en este tipo de cursos es el nivel B1, fundamentalmente por dos motivos:

  • Es el nivel mínimo exigido para acceder a diversas carreras universitarias y máster.
  • Es el nivel mínimo más exigido a nivel laboral.
Cogiendo de ejemplo el curso intensivo de verano que preparamos en Beta de nivel B1, indicar que el curso está 100% enfocado a profundizar y repasar las distintas formas para enfrentarse a cada una de las partes del examen oficial: Compresión lectora (Reading), Compresión auditiva (Listening), Expresión escrita (Writing), Expresión Oral (Speaking).

A modo de resumen, las principales características de este tipo de cursos son:

  • Contenidos específicos en clases muy bien estructuradas.
  • Aprendizaje más rápido.
  • Personas con los mismos intereses.
  • Alumnos/as más motivados con una meta a corto plazo.
  • Cursos casi siempre enfocados a la realización de un examen oficial, como los exámenes de Cambridge o, en el caso de Beta, el examen Pearson.

Debes tener en cuenta que un curso de estas características supone una inversión en dinero, tiempo y esfuerzo por lo que debes asegurarte bien antes de comenzar. Si bien es cierto que en Beta las clases son de 2 horas, son de lunes a viernes. Y es que está comprobado que es más efectivo a la hora de aprender un idioma mantener un contacto diario continuo y corto.

En definitiva, si partes de una buena base y necesitas un título oficial a corto plazo, los cursos de verano son, sin duda, la mejor opción.Así que no de dejes pasar este verano sin tu intensivo.

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