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¿Por qué es necesario comenzar a estudiar con antelación una oposición?

Una vez más me dirijo a todas aquellas personas que se plantean adentrarse en el apasionante mundo de las oposiciones. En esta ocasión me gustaría hablaros de las oposiciones de Sanidad y por qué resulta conveniente no retrasar el estudio.

En los últimos tiempos hemos vivido circunstancias sanitarias que podríamos calificar como duras, el COVID y sus consecuencias todavía colean en nuestro ánimo y memoria y nos hacen vivir pensando en si habrá otra pandemia de la misma gravedad que la vivida hace ya cuatro años. De hecho, para algunas personas, la incertidumbre no está en si ocurrirá de nuevo, sino en cuándo ocurrirá.

Lo que quiero puntualizar con este recuerdo de aquellos momentos que quizás nos gustaría borrar de la memoria, es que la Sanidad era, es y será importante, muy importante. Y en este sentido, nuestros gobernantes son conscientes de que hay que procurar conjugar las necesidades asistenciales de la población con las posibilidades económicas de las instituciones.

La creación de puestos de trabajo en el ámbito de la Sanidad valenciana constituye una preocupación importante del gobierno autonómico, que es consciente de que existe una considerable acumulación de Ofertas de Empleo Público en dicho ámbito.

En este sentido, tenemos cientos de plazas de Auxiliares Administrativos y Celadores, que están pendientes de convocar, también de otras categorías, claro, pero me vais a permitir que me centre en estas dos. En los últimos tiempos, se han venido abriendo las convocatorias de Sanidad con una periodicidad más amplia de lo que nos gustaría a todos. Y es que, la última en abrirse, tuvo lugar en 2021 (¡Hay que ver como pasa el tiempo!), pero es que la anterior a aquella, se abrió a inscripción en 2017.

Por un lado, aportar estas cifras puede haceros creer que intento desanimaros, pero nada más lejos de mi ánimo, de hecho, es todo lo contrario. Siguiendo la dinámica de plazos establecida en las anteriores convocatorias, estaríamos a un tris de que se abra convocatoria y eso es muy bueno para todo aspirante a opositor/a. Por pasadas experiencias, podemos aventurarnos a afirmar que en la próxima y cercana convocatoria (esperemos) se agruparán OEPs y por lo tanto nos hallaremos ante una de las jugosas por el número de plazas. Ya si se tratará de una convocatoria por oposición pura, sin concurso, sería la repanocha, pero eso ya trasciende el ámbito de la especulación y entra en el de los sueños y esperanzas.

De todo lo dicho, me gustaría trasladaros una serie de cuestiones a modo de conclusión.

Los temarios de Auxiliares Administrativos y Celadores de instituciones sanitarias valencianas, no son complicados. No nos hallamos ante docenas de temas de conceptos tributarios o contratación pública, por lo tanto, aunque son temarios relativamente extensos, son asequibles al estudio para prácticamente cualquier persona que se ponga a ello de forma seria y concienzuda.

Tanto un temario como el otro, se dividen en tres bloques de extensión muy variada: general, sanitario y específico, que al final se acaban traduciendo en alrededor de 30 temas. De nuevo con estas cifras no quiero desanimar a nadie. De hecho, tenemos leyes como la Constitución, o la Ley del Procedimiento Administrativo Común, que pueden suponer cuatro o cinco temas cada una. ¿Con esto qué intento decir? Sencillamente que la dificultad de un temario de oposiciones no estriba tanto en el número de temas como en el contenido de dichos temas.

Como colofón de todo lo dicho, llego por fin a la cuestión esencial que es el objeto de este artículo. ¿Por qué es necesario comenzar a estudiar con antelación una oposición?

Voy a daros varias razones para fundamentar la respuesta:

La dificultad para conocer el momento en el que se abrirá la convocatoria.

A pesar de todo lo dicho anteriormente, no podemos saber nunca a ciencia cierta cuándo se abrirán las convocatorias. Quizás en un futuro, las instituciones sanitarias establezcan de forma clara y concisa los tiempos en los que se moverán los procedimientos de selección, pero hasta la fecha no ha sido así.

A largo plazo, solo podemos especular y a corto plazo podemos llegar a conocer la fecha únicamente en el momento en el que surja la rumorología habitual por parte de organizaciones sindicales que, por motivos obvios, suelen estar mejor informados que el común de los mortales.

La incertidumbre sobre los plazos.

Esto tiene mucho que ver con lo anterior, si no podemos saber cuándo se convocará una OEP, mucho menos vamos a saber, una vez abierta la convocatoria, cuándo se van a producir los exámenes. Por pasadas experiencias podemos decir que es de aproximadamente un año, pero no hay manera de saberlo a ciencia cierta.

Si bien es cierto que, llegados a un punto del proceso, la propia administración puede llegar a calendarizar los exámenes, la verdad es que esto suele ocurrir (si ocurre) con una antelación de unos pocos meses. Lo cual no permite que pueda llevarse a cabo una correcta visualización de la totalidad del temario y muchísimo menos su estudio.

La correcta distribución del tiempo.

Es este un tema recurrente en la vida diaria, pero mucho más cuando afrontamos el estudio de una oposición. Aunque ya he comentado que los temarios de Auxiliares Administrativos y Celadores no son terriblemente largos, necesitamos un tiempo mínimo de estudio que oscila entre los cinco y los diez meses, dependiendo de muchos factores, obviamente, pero desde luego necesitamos saber que disponemos de tiempo para establecer un plan de estudios realista con nuestras circunstancias y que nos permita estudiar, repasar lo más importante y realizar test, por supuesto. Esto es sumamente importante.

El temario debe convertirse en un amigo.

Quizás suene un poco absurdo, pero del mismo modo que la amistad requiere una inversión de tiempo para que se consolide y mantenga en el tiempo, igualmente estudiar un temario requiere también dicha inversión. Si empezamos a estudiar con el tiempo justo, nos encontraremos que a lo peor no llegamos a estudiar todo el temario o que lo estudiamos, pero no somos capaces de retenerlo, no logramos hacerlo nuestro y pasa de ser un amigo a ser una quimera inalcanzable.

De todo lo dicho la conclusión última que debe extraerse es que el estudio de una oposición requiere un tiempo mínimo y pretender dejarlo para cuando se abra la convocatoria o lo que es peor dejarlo para cuando se señale el examen, puede privarnos de recursos valiosísimos para la preparación y en última instancia supondría no aprobar.

Por ello os recomiendo encarecidamente que, si tenéis en mente presentaros a alguna de las mencionadas oposiciones, empecéis AHORA MISMO.

Ya sabéis que el mejor momento para empezar a estudiar fue ayer, el segundo mejor momento es AHORA.

Óscar Díaz- Coordinador del Área de Oposiciones de Beta Formación

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