www.betaformacion.com
 In Articulos de interés

“Este año voy a hacer ese curso.” Es una frase que muchas personas se repiten una y otra vez.

Sin embargo, pasan los meses y la formación vuelve a quedar pendiente. Lo curioso es que, en la mayoría de los casos, el problema no es la falta de interés.

La mayoría de las personas saben que seguir aprendiendo puede ayudarles a mejorar profesionalmente, encontrar nuevas oportunidades o adaptarse a un mercado laboral que cambia constantemente.

Entonces, ¿por qué tantas personas adultas no llegan a dar el paso? Diversos estudios europeos identifican cuatro barreras que se repiten una y otra vez. Conocerlas es el primer paso para superarlas.

 

1. “Ahora mismo no puedo permitírmelo”

El precio sigue siendo uno de los principales frenos para acceder a la formación. Aunque cada vez existen más cursos subvencionados o financiados, muchas personas desconocen estas opciones y descartan estudiar antes incluso de buscar información.

Lo importante: el coste no siempre es el problema; muchas veces lo es el desconocimiento de las alternativas disponibles.

 

2. “No tengo tiempo”

Trabajo, familia, gestiones, responsabilidades… Cuando termina el día, estudiar suele ser lo primero que se aplaza.

Por eso cada vez cobran más importancia las modalidades flexibles, que permiten adaptar la formación al ritmo de cada persona.

 

3. “No sé qué curso elegir”

Hoy la oferta formativa es enorme. Cursos online, certificados profesionales, especialidades, idiomas, oposiciones… Tener demasiadas opciones también puede generar el efecto contrario: no decidirse por ninguna.

En muchos casos, una buena orientación vale más que cientos de cursos disponibles.

 

4. “¿Y si luego no me sirve para nada?”

Esta es probablemente la barrera de la que menos se habla. Hay personas que dudan de que estudiar vaya a cambiar realmente su situación laboral. Otras piensan que ya es tarde para volver a formarse.

Sin embargo, el mercado laboral cambia cada vez más rápido y la actualización de competencias se ha convertido en una ventaja competitiva para trabajadores de cualquier edad.

 

Lo que tienen en común todas estas barreras

Ninguna está relacionada con la capacidad para aprender. No tiene que ver con la edad, ni con ser “más o menos listo”. Las barreras suelen ser económicas, organizativas o simplemente de información. Y precisamente por eso existen cada vez más iniciativas orientadas a facilitar el acceso a la formación continua.

Dar el primer paso suele ser lo más difícil

Muchas personas descubren que podían acceder a formación gratuita o subvencionada, que existían horarios compatibles con su trabajo o que no necesitaban empezar desde cero. A veces, la diferencia entre seguir posponiendo un curso o empezar a formarse está simplemente en contar con la información adecuada. Si estás pensando en actualizar tus conocimientos o adquirir nuevas competencias, en Beta Formación podemos ayudarte a encontrar la opción que mejor se adapte a tu situación.

Recommended Posts
¿Estas pensando en preparar una oposicion?Profesional de atención sociosanitaria que puede acceder al PEAC